

La ruta
Las paradas
- Barcelona29 de julio
- Tel Aviv (aeropuerto)29 de julio · en avión
- Nazaret29 de julio · en autocar
- Zababde
- Nablus
- Duma
- Jerusalén5 de agosto
- Belén
Tierra Santa 2019, de Nazaret a Belén
Ciento cuarenta kilómetros a pie por Palestina siguiendo los pasos de María, acogidos por las pequeñas comunidades cristianas árabes, hasta el Calvario y la gruta de Belén.
Cuando Mn. Ferran les propuso peregrinar por Tierra Santa, la ilusión fue inmediata. Tras años de preparación, con el esfuerzo de todos y la oración de familiares y amigos, una treintena de peregrinos voló a Tel Aviv el 29 de julio de 2019. Iban con la parroquia de Santa María del Mar de Palamós y su párroco, Mn. Pedro Narbón, y con un sherpa, Pedro Judez. Los acompañaban las cartas de María, y querían hacer a pie el camino de Nazaret a Belén, parecido al que pudieron hacer José y María antes de que naciera el Niño.
Por Palestina
La primera noche la pasaron en el convento de las hermanas de Nazaret; desde el autocar ya habían visto la basílica de la Anunciación iluminada en medio de la noche. Después, cinco etapas de norte a sur por Palestina, bajo un calor que abrasaba. En cada jornada los acogían las pequeñas comunidades cristianas árabes, con una fe «profunda, inquebrantable y sorprendentemente alegre», y mucha gente les ofrecía agua, comida o un lugar donde descansar. Simón, un católico palestino que les hacía de coche escoba, rezaba el rosario con el coche a todo volumen mientras los minaretes recitaban los rezos árabes: si ellos podían, decía, él no iba a ser menos.
Sicar, Duma y Zababde
El camino les regaló lugares poco visitados, como el pozo de Sicar, en Nablus, escenario del encuentro de Jesús con la samaritana. En Duma, en una región sin presencia cristiana en kilómetros a la redonda, celebraron la misa en un parque, seguramente la primera eucaristía en décadas en aquella zona: para Joan, fue como «devolver a Cristo a su tierra». Y en Zababde los esperaba una piscina a medio llenar: después supieron que el encargado del recinto había pasado tres días llenándola con el agua del camión cisterna, porque allí no hay agua corriente, sin guardar prácticamente nada para él.
Jerusalén
La entrada en Jerusalén, el 5 de agosto, en la última etapa, quedó grabada en el corazón de todos. Habían empezado a caminar en plena noche y atravesaron las calles, desiertas y silenciosas, hasta el Santo Sepulcro. Con la iglesia casi vacía, rezaron una hora en el Calvario, a los pies de la Cruz, y uno a uno hicieron cola para besar el agujero donde se sostuvo la cruz, mientras Mn. Ferran les decía unas palabras al oído para que las meditaran en la oración. Allí, dice la presentación de la peregrinación, apoyaron todas sus cargas.
Un par de días después llegaban a Belén, donde terminaba la ruta. En la gruta del nacimiento celebraron la misa con las lecturas y oraciones de la misa del gallo. Habían acompañado a la Virgen desde Nazaret hasta el lugar donde dio a luz al Salvador, y san José también había salido a menudo en las conversaciones del camino.
Con las familias
Después se sumaron los padres y las familias para una semana de visitas y de oración: el camino de Emaús, el monte Tabor, el vía crucis por las calles de Jerusalén, la misa en el Calvario y en la Anunciación de Nazaret, la adoración en la basílica de las Naciones, en Getsemaní, la renovación de las promesas bautismales junto al Jordán y una travesía en barca por el mar de Galilea. En una vigilia en el huerto de los Olivos, el grupo entonó cantos en castellano y se les unieron unos latinoamericanos: «seamos de donde seamos, estamos todos unidos en la gran familia de la Iglesia», escribe Albert.
Volvieron a Barcelona convencidos de que aquella peregrinación, en realidad, no terminaría nunca. Joan lo resume así: «Todo, en Tierra Santa, remite a este asombroso e inmerecido intercambio por el cual Dios se hizo como nosotros para que nosotros pudiésemos ser como Él».
Fotos
Amplía la fotoVistas de Jerusalén desde el huerto de Getsemaní
Amplía la fotoEntrada en Jerusalén, 5 de agosto de 2019
Amplía la fotoPozo de Sicar, Nablus
Amplía la foto
Amplía la foto
Amplía la fotoLa gruta de la Anunciación, en Nazaret
Amplía la foto
Amplía la fotoEl mar de Galilea
Amplía la foto
Amplía la foto
Amplía la fotoMisa en el Calvario, en Jerusalén
Amplía la fotoEn barca por el mar de Galilea
Ver las 16 fotosVer menos
Amplía la fotoVigilia de oración en Getsemaní
Amplía la foto
Amplía la foto
Amplía la foto