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BCN con el Papa

Nuestras peregrinaciones · A pie · 2015

Lourdes 2015

Fechas
A pie
416 km
Días
16
Etapas
15
El grupo llega con una cruz alta por una explanada, con el bosque detrás; delante, una joven en silla de ruedas.

La ruta

A pie

Las paradas

  1. Barcelona24 de julio
  2. Torreciudad1 de agosto
  3. Lamiana4 de agosto
  4. Valle de Pineta
  5. Gèdre6 de agosto
  6. Lourdes

Lourdes 2015, el primer camino a pie

Quince etapas de Barcelona a Lourdes, cruzando los Pirineos: la primera peregrinación a pie del grupo, y todos los que fueron repitieron.

En verano de 2015, un grupo de 27 jóvenes de las parroquias de Sant Mateu y Sant Rafael hizo su primera peregrinación a pie: de Barcelona al santuario de Lourdes, del 24 de julio al 8 de agosto. Fueron quince etapas cruzando los Pirineos, con una entrada en Torreciudad el 1 de agosto. Los acompañaban las cartas de Lolek, que les contaba lo que más les costaba de la peregrinación.

No fue un camino de rosas. Alex, para quien Lourdes era un templo especial —aquel era su décimo año de visita—, recuerda que los primeros días fueron durísimos y que las ampollas, las rozaduras y las pequeñas lesiones hacían mella incluso en el más tenaz del grupo. Poco a poco, sin embargo, el cuerpo se fue acostumbrando a andar tantos kilómetros cada día.

Pineta–Gèdre

El día más duro fue el 6 de agosto, en la etapa entre Pineta y Gèdre. Se levantaron a las tres de la mañana, iban con un guía para no perderse por la montaña y, como no había ningún punto adonde pudiera llegar el equipo de intendencia, llevaban en la mochila todo lo que necesitaban. Más de 30 kilómetros y casi mil metros de desnivel bajo el sol de las cuatro de la tarde, después de casi dos semanas de camino. Y, sin embargo, el grupo parecía más contento que nunca: todos se preocupaban por los demás y se repartían la comida y el agua que quedaba. «¡En toda mi vida no he visto jamás un grupo tan cansado y, a la vez, tan contento!», escribe Alex. Hasta el guía se quedaba sin palabras.

Dios, en el centro

Para Alex, aquel camino fue el comienzo de un redescubrimiento de la fe: chico de familia católica, nunca se había planteado por qué creía. Recuerda que «el centro de nuestras peregrinaciones nunca ha sido el camino, ni las etapas ni los kilómetros andados, sino Dios, nuestro Señor», y que eso no sucede por arte de magia: «Para que Jesús pueda hablar contigo, uno tiene que estar dispuesto a escuchar».

El grupo salió de aquellos quince días más unido y con una lección aprendida: poniendo a Dios en el primer lugar desde el inicio del día, el camino era mucho más llevadero. El balance de la presentación de la peregrinación es rotundo: el cien por cien de los jóvenes que participaron repitieron la experiencia de peregrinar.

Fotos