Nuestras peregrinaciones · A pie hasta la JMJ · 2023
JMJ Lisboa 2023
«María se levantó y partió sin demora»
- Fechas
- A pie
- 1.300 km
- Días
- 43
- Etapas
- 40


La ruta
Las paradas
- Parroquia de Sant Rafael (Barcelona)26 de junio
- Castelldefels26 de junio · 27,2 km
- Vilanova i la Geltrú27 de junio · 31,2 km
- Altafulla28 de junio · 34,1 km
- Cambrils29 de junio · 33,4 km
- L’Ametlla de Mar30 de junio · 34,7 km
- Amposta1 de julio · 31,2 km
- Vinaròs2 de julio · 33,8 km
- Alcocéber3 de julio · 34,8 km
- Benicasim4 de julio · 34,6 km
Las otras 31 paradas
- Nules5 de julio · 32,2 km
- Sagunto6 de julio · 27,4 km
- Riba-roja de Túria7 de julio · 36 km
- Buñol8 de julio · 27,2 km
- Requena9 de julio · 31,8 km
- Villatoya10 de julio · 42 km
- Fuentealbilla11 de julio · 27 km
- Tarazona de la Mancha12 de julio · 36,5 km
- La Roda13 de julio · 23,7 km
- Villarrobledo14 de julio · 42 km
- Tomelloso15 de julio · 39,9 km
- Manzanares16 de julio · 36,8 km
- Daimiel17 de julio · 24,6 km
- Ciudad Real18 de julio · 31 km
- Los Pozuelos de Calatrava19 de julio · 27 km
- Saceruela20 de julio · 41,6 km
- Agudo21 de julio · 25 km
- Talarrubias22 de julio · 36,4 km
- Orellana la Vieja23 de julio · 35,2 km
- Don Benito24 de julio · 35,7 km
- San Pedro de Mérida25 de julio · 30,3 km
- Mérida26 de julio · 15,8 km
- Valdelacalzada27 de julio · 35,2 km
- Badajoz28 de julio · 29,4 km
- Vila Fernando29 de julio · 33,4 km
- Sousel30 de julio · 33,4 km
- Pavia31 de julio · 33,4 km
- Couço1 de agosto · 27,5 km
- Biscainho2 de agosto · 34,9 km
- Vila Franca de Xira3 de agosto · 35,7 km
- Lisboa (catedral)4 de agosto · 40 km
Lisboa 2023, una locura de amor
Cuarenta días y cerca de 1.300 kilómetros a pie, de Barcelona a la JMJ de Lisboa. Empezaron a caminar unos cincuenta jóvenes, llegaron casi noventa, y en cada pueblo los esperaba la familia de la Iglesia.
El 25 de junio de 2023, el cardenal Juan José Omella presidió la misa de envío. Los animó a mirar la cruz en los momentos de dificultad, porque en ella encontrarían a Cristo y, a sus pies, a la Virgen. Aquella noche, los tres sacerdotes que los acompañarían les impusieron las cruces, y al día siguiente, a las tres de la madrugada, salían de la parroquia de Sant Rafael cargando una cruz que los acompañaría todos los días. Además de encontrarse con Cristo, querían recaudar fondos para restaurar la parroquia de Sant Rafael: «1KM = 1€ = 1 PIEDRA MÁS». La primera crónica lo decía así: «Sí, es una locura esto que hoy empezamos. Pero es una locura de amor».
Un día de camino
Los días tenían un ritmo que se repetía: el despertador a las tres de la madrugada (algunos días, a las dos, para huir del sol), la primera hora caminando en silencio y en oración, la parada del desayuno con la lectura espiritual y el rosario, y la llegada. Por la tarde, lo que las crónicas llamaban el tridente: adoración, meditación y misa. Después, cena, tertulia con guitarras y completas. Cada día había una carta de Moisés en el libro del peregrino, y Mn. Ferran, Mn. Toni y Mn. Bernat predicaban. El equipo de intendencia, con Luis, seminarista, y Jaime, lo tenía todo a punto: un día llegaron a cargar 57 colchones hinchables del Decathlon.
Por la costa y por La Mancha
Las primeras semanas siguieron la costa: el Garraf, Sitges cruzada cantando de punta a punta, el viento de las playas de Tarragona, los arrozales del delta del Ebro con sus mosquitos, Peñíscola. El 30 de junio, el obispo auxiliar Javier Vilanova caminó una etapa con ellos y les celebró la misa en una ermita pequeña rodeada de pinos. Una tarde de lluvia, a Mn. Toni se le ocurrió celebrar la misa dentro de un bungalow: los 55 peregrinos en un espacio pensado para seis, con «todo el calor de los primeros cristianos en las catacumbas». A partir de Sagunto dejaron el mar, y por el interior llegaron las etapas más duras: una de 44 kilómetros, con el despertador a las dos de la madrugada, y la «tríada de la muerte», tres etapas seguidas de unos cuarenta kilómetros. El 15 de julio, después de veinte días, celebraban que ya habían hecho la mitad de la peregrinación.
La familia de la Iglesia
Si algo se repite en todas las crónicas es la acogida: párrocos que abrían la iglesia y se quedaban a cenar, feligresas que dejaban a las chicas ducharse en sus casas, polideportivos y helados que caían del cielo. En Vinaròs y en Badajoz, las Hermanitas de los Ancianos Desamparados los recibieron con una fiesta, y en Tomelloso durmieron en un centro de Cáritas que acoge a temporeros. En Agudo, el 21 de julio, los esperaba la alcaldesa, Maribel, y unas sesenta personas del pueblo fueron a la adoración y a la misa; Carmen, catequista, les contó que había visto por 13tv la misa de envío. Aquella noche escribían: «hemos recibido mucho más de lo que hemos dado. Sin duda, Agudo será desde ahora nuestro segundo hogar». En Orellana la Vieja, el párroco, don Eugenio, se sabía el Virolai de memoria y organizó una colecta para la reconstrucción de Sant Rafael.
Portugal
El 26 de julio se sumaron veinte peregrinos más llegados de Barcelona, y el 29, después de Badajoz, cruzaban la frontera. En Vila Fernando, su primer hogar en Portugal, celebraron la misa por primera vez en un idioma que no era el suyo, y las mujeres del pueblo les regalaron unos rosarios hechos a mano que llevaban seis meses preparando. La televisión portuguesa, la RTP, los grabó llegando a Pavia; la policía los escoltaba por la carretera nacional, y en Biscainho los esperaba un cartel de «Benvinguts» escrito en catalán y con el logo de Sant Rafael.
La entrada en Lisboa
El 4 de agosto caminaron la última etapa todos juntos, también los de intendencia: cuarenta kilómetros, muchos por zonas industriales, porque las afueras de Lisboa no se acababan nunca. A media hora de la catedral los esperaban algunas familias y rezaron juntos el rosario; a quinientos metros se arrancaron a cantar «Dona toda tu vida», que ya se había convertido en el himno de sus peregrinaciones, y delante de la catedral gritaron «¡Esta es la juventud del Papa!». La misa de acción de gracias, bien apretados en la capilla del Santísimo, tuvo más de una lágrima: «Muchos no nos creíamos capaces y ¡aquí estamos!».
La JMJ
Después llegaron los días de la JMJ. En la vigilia, en el sector B08 del campus, más de un millón de personas adoraban a Jesús de rodillas y en silencio, y el Papa les dijo que no importan las caídas, que el único problema sería quedarse en el suelo. En la misa del domingo, el evangelio de la Transfiguración les dejó una pregunta para la vuelta: ¿qué habrá cambiado en nosotros, y qué llevaremos a casa? El autobús de vuelta hizo noche en Talavera de la Reina, donde los acogieron las madres agustinas.
«Volvemos a casa renovados y convertidos, ojalá lo notéis en nuestro servicio, en nuestra alegría y en nuestro amor a Jesús», escribía Olga en la última crónica, que cerraba el diario con una promesa: se reabriría, si Dios quería, en Corea 2027.
Fotos
Amplía la fotoAgudo (Ciudad Real)
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Amplía la fotoLa misa de envío, presidida por el cardenal Juan José Omella, el 25 de junio de 2023
Amplía la fotoJunto a la cantera de Promsa, cruzando el Garraf, el 27 de junio de 2023
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Amplía la fotoParada para comer en un McDonald’s camino de Altafulla, el 28 de junio de 2023
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Amplía la fotoUn día de mucho viento en la costa de Tarragona, el 30 de junio de 2023
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Amplía la fotoJunto a la costa rocosa, después de Peñíscola, el 3 de julio de 2023
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Amplía la fotoRiba-roja de Túria, el 7 de julio de 2023
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Amplía la fotoEl embalse de Orellana, el 23 de julio de 2023
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Amplía la fotoTertulia en Vila Franca de Xira, el 3 de agosto de 2023
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Así lo vivieron
«Llevamos preparándola muchos años, muchas intenciones en el corazón para ofrecer y muchas oportunidades para querer a los demás»
Me llamo Maria, tengo 25 años y trabajo como profesora de química. Llegué a San Mateo y San Rafael hace 11 años, donde actualmente colaboro como monitora de esplai de la tanda de los mayores. La parroquia me ha dado un buen grupo de amigos con quien vivir la fe y me ha ayudado a crecer espiritualmente. Tengo muchas ganas de esta peregrinación a Lisboa porque será especial: llevamos preparándola muchos años, muchas intenciones en el corazón para ofrecer y muchas oportunidades para querer a los demás.
Maria