Santa Josefina Bakhita

- Vida
- hacia 1869–1947
- Canonización
- 2000
- Fiesta
- 8 de febrero
- Símbolo
- las cadenas rotas
Qué nos dice en la JMJ de Seúl
Se la conoce como «Testigo de la esperanza». Su símbolo son las cadenas rotas: su libertad después de la esclavitud y su camino de fe, en el que el amor de Dios le permitió vencer el odio y el sufrimiento.
La oración que le dedica pide que defendamos la dignidad y la libertad de los demás, que rompamos las cadenas del odio y de la violencia y que llevemos la luz de la esperanza al mundo.
Su vida
Nació en Sudán hacia 1869. De niña la secuestraron, le pusieron el nombre de «Bakhita», que significa «afortunada» o «bendita», y la vendieron como esclava. Sufrió más de lo que se puede contar.
Cuando llegó a Italia, recuperó por fin su dignidad y su libertad en el amor de Dios. En 1890 la bautizaron y recibió el nombre de Josefina, y en 1893 entró en las Hijas de la Caridad Canosianas.
Toda su vida sirvió con fidelidad en tareas sencillas, de portera y de cocinera, y así dio testimonio del amor y del perdón de Dios. Su vida sigue siendo un modelo de libertad verdadera, la que nace del amor de Dios, y un testimonio de esperanza para nuestro tiempo.
Murió en 1947 y fue canonizada en el año 2000. Es patrona de Sudán, y el día de su fiesta, el 8 de febrero, es también, en todo el mundo, el Día Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas.