Diario de camino · 1 de septiembre de 2026 · 1 min de lectura
La JMJ de Seúl
Butlletí Fent camí, de setembre de 2026
Del 3 al 8 de agosto de 2027, Seúl acogerá a los jóvenes del mundo con el papa León XIV. Será la primera JMJ en Asia desde Manila 1995 y la primera en un país donde los cristianos son minoría: en Corea los católicos apenas son el 11 % de la población, pero es una Iglesia viva, nacida del testimonio de los laicos y regada por la sangre de sus mártires.
El lema, elegido por el papa Francisco, son las palabras de Jesús en la Última Cena, dichas justo después de anunciar la persecución. No prometen una vida fácil, sino algo más hondo: la victoria definitiva de Cristo sobre el mal, el pecado y la muerte. Por eso el logotipo une el rojo de la sangre de los mártires y el azul de la vitalidad juvenil, los colores del Taegeuk de la bandera coreana.
Es también la meta de un camino: de «Levántate y ponte en camino» (Lisboa 2023) a «Peregrinos de la esperanza» (Jubileo 2025), y ahora al valor de anunciarla. Lo que el Papa espera no es solo un viaje a Corea, sino un camino interior de conversión —también para quienes nunca han vivido una JMJ— para que los jóvenes lleguen allí convertidos en testigos valientes del Resucitado y en sembradores de paz en un mundo roto por divisiones, conflictos y guerras.